Así nació la revolución del helado.

En 2018, Paulina , ingrid y rafael se propusieron reinventar el helado desde la raíz.

Tras una crisis de salud que le impedía comer alimentos procesados o con

aditivos, Ingrid se dio cuenta de lo difícil que era encontrar helados sanos, sin

ingredientes ocultos, y realmente ricos.

A partir de ahí, los tres amigos pasaron más de un año experimentando en su

propia cocina, buscando una receta saludable, sin azúcar refinada y sin lácteos,

que igualara sabor y textura a los helados tradicionales.

Combinando investigación y experimentación metódica, crearon un helado que

rompía con todas las reglas: natural, plant-based, nutritivo y delicioso. El día que

su receta ganó por sabor en un blind tasting frente a heladerías tradicionales,

decidieron lanzar la primera tienda de Nieve de Olla.

Hoy, como en los primeros días, la creatividad y la innovación marcan nuestro

camino. Trabajamos con ingredientes locales y de temporada, renovamos

nuestras recetas cada estación y perseguimos un mismo ideal:

que el helado más delicioso también pueda ser el más noble.